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¡No cedás, peleá, resistí!

  • Foto del escritor: Pablo Bustamante CR
    Pablo Bustamante CR
  • 19 ene
  • 2 Min. de lectura

No quiero sonar conspiranoico, pero el libre albedrío es un concepto solo parcialmente cierto, es como la privacidad total, no es algo que se pueda encontrar fácilmente hoy por hoy. La mayoría de la gente habla de "la sociedad", otros de "el sistema", poco importa el nombre, la realidad es que en efecto existe algo que predetermina las acciones de una persona desde su nacimiento hasta su fallecimiento, es algo ya interiorizado y esto hace que sea bien difícil de escapar de él.


¿Cómo es una vida ordinaria? En primer lugar se pasa por todo el sistema de escolarización: infantil, escuela, colegio (donde en vez de aprender de desarrollo personal se hablará de las cordilleras del país) y la universidad (donde en vez de hablar de cómo pagar los impuestos se darán cursos de la ética laboral). Después la persona sale al mercado laboral, donde pasará las siguientes décadas de su vida pidiendo préstamos para comprar un carro (que irá cambiando cada 5 años) y una casa, la cual durará pagando un 40% de su vida. Esta es la vida promedio de la persona promedio, pero podríamos hilar tan fino hasta llegar a un día promedio de la vida de una persona promedio: se levanta cansado y tarde para ir al trabajo, tiene que alistarse en carrera, toma un mal desayuno, se atora en el tráfico, llega a su trabajo de 7am a 4pm en donde se siente estresado con las cosas que tiene que hacer, no le agrada el jefe, chismea con los compañeros en los pasillos. Vuelve a la casa y se acuesta en el sillón a ver Netflix en lo que llega lo que pidió por Uber Eats, después finaliza su noche con un par de horas en el teléfono y durmiéndose más tarde de lo que debería para iniciar el ciclo al siguiente día.



La vida promedio que describí anteriormente no es mala en sí, yo no la satanizo, el problema radica en si la persona intenta desviarse de ese camino, ahí es donde se encontrará nadando totalmente contra marea: aquellas personas que no van a la universidad encuentran muchos mayores desafíos al hallar un trabajo aun cuando sí tengan las habilidades y la experiencia que la persona con el cartón universitario dice tener; aquellas personas que buscan ahorrar en vez de endeudarse son bombardeadas por familiares que intentan persuadirlos de no 'complicarse la vida', ven a sus amigos todos los meses en países diferentes (claro, sin mostrar las tarjetas de crédito como están al tope por sostener un estilo de vida que verdaderamente no se debería tener), etc.


Tener orden en la vida y en las finanzas no es una tarea fácil, pero ahí es donde se debe ser inteligente y utilizar ambientes de apoyo, en vez de aquellos de desaliento: hay comunidades de personas que buscamos hacer las cosas de una manera distinta, aun cuando eso implique sacrificar muchas cosas en el presente en aras de obtener un futuro mejor. Somos un grupo de personas que buscamos salir de lo habitual porque sabemos que hay algo mucho mejor allí afuera y que si bien es cierto requiere una cantidad de esfuerzo considerablemente superior al que se necesita ir con el flujo de lo ordinario, sabemos que al final nos brindará resultados extraordinarios.


 
 
 

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